
En Julio tuve la suerte de pasar una semana en El Escorial haciendo un curso sobre “La Igualdad de Género en España”, que dirigían Cecilia Castaño y Fátima Arranz. Una gozada pasarse una semana dándole vueltas a lo que una disfruta y en buena compañía. Una suerte.
En una de las mesas contamos con la presencia de Susana Camarero, portavoz del Partido Popular en la comisión mixta para la igualdad de oportunidades para la mujer, que terminó su intervención en relación a las políticas de igualdad con la siguiente frase:
“Unos hacen política imponiendo, y otros estamos con la libertad”
Y se quedó tan ancha. Así, sin más. Sentenciado. Como si acabara de contar algo brillante, más que soltar la mayor sandez que había escuchado yo en mucho tiempo.
En su exposición Susana Camarero argumentó la posición del Partido Popular en relación a la democracia paritaria y a la Ley Efectiva para la Igualdad entre Hombres y Mujeres. No voy a rebatir los argumentos del PP para estar en contra de la democracia paritaria (que por otra parte, ya lo hice en otro post) Pero claro, como no todos los días una concejalita de a pie tiene una oportunidad tan buena para preguntarle a un alto cargo del PP, quería saber sobre el recurso de anticonstitucionalidad que el PP ha presentado a la Ley de Igualdad, ya que lo había omitido en toda su exposición.
Sorprendentemente Susana Camarero se mostró en contra del recurso. Lástima que se atreva a decirlo tan rotundamente ante unas estudiantes y no en los órganos de decisión de su partido, o a los medios de comunicación. Muy poca valentía política por su parte.
Pero lo que ya me tiene hasta el moño es que en el PP, y es por lo que viene a colación la frase con la que terminó Susana, es que babosen la palabra “Libertad” a cada rato, aún a sabiendas que le viene un poco grande.
Porque cuando dijo “otros estamos con la libertad” se refirió a ellos, a los del PP, a los del partido que tiene como presidente de honor a un exministro franquista. A ellos, a los que siguen sin condenar la dictadura. Ellos, “los que está con la libertad”, son los que se niegan a devolver la dignidad a las personas que fueron asesinadas por defender una Constitución y un Gobierno democráticamente elegido, y la democracia. Sí, la democracia. Esa que AP tuvo que engullir como pudo, y ahora parece que a sus sucesores les repite, que la tienen en la boca continuamente.
Ellos son los que han defendido la libertad y la democracia en las calles en los últimos meses con la pasión y el calor con que hubiera sido esperada hace treinta años. Porque una cosa es que los partidos de derecha siempre lleguen tarde y otra que se animen (por fin!) a cantar 'Libertad sin Ira' en la primavera del 2007. Un despropósito.
Y en aquel momento no me pareció oportuno reponderle de esta manera tan tajante, pero si las mujeres no estamos en el proceso de toma de decisiones, la democracia está fallando práctica y conceptualmente, ya que no es el “gobierno del pueblo”. Sin la mujeres la democracia es el “gobierno de la mitad del pueblo”. Además, está claro que no puede existir libertad real para todos sus miembros en una sociedad que se sustenta en estructuras desiguales y discriminatorias para una o algunas de las partes.
Pero si finalmente hay que estar con unos o con otros (que no creo yo en planteamientos tan simples), Susana, estoy con los y las que defendieron la libertad cuando no disfrutábamos de ella, y dudo que puedan ser los mismos que comparten manifestación con banderas anticonstitucionales y gritos de muerte al presidente del Gobierno.
En una de las mesas contamos con la presencia de Susana Camarero, portavoz del Partido Popular en la comisión mixta para la igualdad de oportunidades para la mujer, que terminó su intervención en relación a las políticas de igualdad con la siguiente frase:
“Unos hacen política imponiendo, y otros estamos con la libertad”
Y se quedó tan ancha. Así, sin más. Sentenciado. Como si acabara de contar algo brillante, más que soltar la mayor sandez que había escuchado yo en mucho tiempo.
En su exposición Susana Camarero argumentó la posición del Partido Popular en relación a la democracia paritaria y a la Ley Efectiva para la Igualdad entre Hombres y Mujeres. No voy a rebatir los argumentos del PP para estar en contra de la democracia paritaria (que por otra parte, ya lo hice en otro post) Pero claro, como no todos los días una concejalita de a pie tiene una oportunidad tan buena para preguntarle a un alto cargo del PP, quería saber sobre el recurso de anticonstitucionalidad que el PP ha presentado a la Ley de Igualdad, ya que lo había omitido en toda su exposición.
Sorprendentemente Susana Camarero se mostró en contra del recurso. Lástima que se atreva a decirlo tan rotundamente ante unas estudiantes y no en los órganos de decisión de su partido, o a los medios de comunicación. Muy poca valentía política por su parte.
Pero lo que ya me tiene hasta el moño es que en el PP, y es por lo que viene a colación la frase con la que terminó Susana, es que babosen la palabra “Libertad” a cada rato, aún a sabiendas que le viene un poco grande.
Porque cuando dijo “otros estamos con la libertad” se refirió a ellos, a los del PP, a los del partido que tiene como presidente de honor a un exministro franquista. A ellos, a los que siguen sin condenar la dictadura. Ellos, “los que está con la libertad”, son los que se niegan a devolver la dignidad a las personas que fueron asesinadas por defender una Constitución y un Gobierno democráticamente elegido, y la democracia. Sí, la democracia. Esa que AP tuvo que engullir como pudo, y ahora parece que a sus sucesores les repite, que la tienen en la boca continuamente.
Ellos son los que han defendido la libertad y la democracia en las calles en los últimos meses con la pasión y el calor con que hubiera sido esperada hace treinta años. Porque una cosa es que los partidos de derecha siempre lleguen tarde y otra que se animen (por fin!) a cantar 'Libertad sin Ira' en la primavera del 2007. Un despropósito.
Y en aquel momento no me pareció oportuno reponderle de esta manera tan tajante, pero si las mujeres no estamos en el proceso de toma de decisiones, la democracia está fallando práctica y conceptualmente, ya que no es el “gobierno del pueblo”. Sin la mujeres la democracia es el “gobierno de la mitad del pueblo”. Además, está claro que no puede existir libertad real para todos sus miembros en una sociedad que se sustenta en estructuras desiguales y discriminatorias para una o algunas de las partes.
Pero si finalmente hay que estar con unos o con otros (que no creo yo en planteamientos tan simples), Susana, estoy con los y las que defendieron la libertad cuando no disfrutábamos de ella, y dudo que puedan ser los mismos que comparten manifestación con banderas anticonstitucionales y gritos de muerte al presidente del Gobierno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario